Al fin después de veinte años de numerosas experiencias con este personaje, nace mi nuevo libro Crónica del delirio, el oscuro reflejo de
Paul Antragne (ed. Los libros del sargento), que tengo el gusto de presentarles.
Un poco de historia
Después de 21 años, en que la investigación de la vida de un extravagante personaje llamado Paul Antragne me hizo meterme en laberintos, saltar umbrales, hundirme en pozos y encontrar a otros tantos personajes de antología que lo conocieron y me hicieron delirar más de una vez, sale este libro, cuyo objetivo no es otro que invitar a mis lectores a que reconozcan y vivan su propio y muy oscuro reflejo.
Un poco de historia
Después de 21 años, en que la investigación de la vida de un extravagante personaje llamado Paul Antragne me hizo meterme en laberintos, saltar umbrales, hundirme en pozos y encontrar a otros tantos personajes de antología que lo conocieron y me hicieron delirar más de una vez, sale este libro, cuyo objetivo no es otro que invitar a mis lectores a que reconozcan y vivan su propio y muy oscuro reflejo.
El libro trata
de la vida y obra de este pintor surrealista francés, cuya técnica de
puntillismo inmortalizó muchos pasajes y personajes bíblicos y mitológicos, así
como a los personajes más tortuosos de la historia.
Contemporáneo
de Leonora Carrington y Pedro Coronel, Paul Antragne no pasó desapercibido. Sus
amigos artistas lo llamaban “el pintor maldito” por excelencia, pues su
especialidad en el tema del mal y la perversión lo llevó a vivir la plena
admiración de unos, pero también la repulsión de otros, sobre todo considerando
que la sociedad mexicana de los años sesenta todavía estaba sujeta a muchos
paradigmas y prejuicios de orden religioso.
Cuando
Paul murió de hidropesía en la Cruz Roja en 1993 (tenía 61 años), Braulio
Peralta, entonces jefe de cultura de La Jornada, me llamó (todavía no sé por
qué a mí) para que investigara sobre este personaje perdido en la historia de
la pintura.
De
esta forma, me involucré en su vida a través de muchos entrevistados de variada
orden y ocupación, entre los cuales están el pintor Xavier Esqueda, el
psiquiatra Mario Cárdenas, la crítica de arte Teresa del Conde, la actriz y
pintora Evangelina Elizondo, la periodista y escritora Manú Dornbierer, el
arquitecto Francisco Villaseñor, los críticos de arte Julio César Schara y
Bertha Taracena, la filósofa Eva Reyes y, por supuesto, sus dos más grandes
coleccionistas, el poeta y filósofo Fernando Rodríguez y el filósofo Venancio Machado, quienes se
convirtieron en amigos entrañables.
“Paul
era así, chaparrito como tú y tenía el mismo color de piel y de cabello”,
muchos dijeron lo mismo antes de empezar las entrevistas, y eso me hizo sentir
un vínculo extremo con Antragne, al grado que, después de un tiempo, más bien
eran los entrevistados los que terminaban preguntándome sobre él.
Las publicaciones
De
entrada salió un reportaje en tres partes en La Jornada (que luego publicaré
aquí mismo) y de ahí me llamaron más y más coleccionistas. La investigación
siguió por sí misma hasta que pasaron varios años y tuve la oportunidad de
transformarla en un breve ensayo literario durante el periodo que obtuve la
beca de Jóvenes Creadores del Fonca, 1995-1996, bajo la tutoría de Sandro Cohen.
Pasó
más tiempo hasta que, por fin, decidí hacer un nuevo ajuste y ahora sale una
biografía novelada mucho más completa y compleja, en cuyo caso también cabe
parte de mi imaginación.
Los
entrevistados me hablaron de Paul Antragne con mucho cariño. Todos son
coleccionistas de su obra y buscadores de temas similares; así, me introdujeron
al fascinante mundo surrealista y a la literatura oscura y gótica. Gracias a
ellos conocí a Bram Stoker, Allan Poe, Lovecraft, Mallarmé, Lautreamont, a los
poetas malditos (Baudelaire y Rimbaud).
También
conocí al diablo, a Lilith y a personajes históricos que encarnaron la maldad y
la perversión como Gille de Rais, Erszébet Báthory, Valeria Mesalina Augusta,
Heliogábalo Augusto, la Reina de Saba y Cleopatra, entre muchos otros, por cierto tan sádicos y sanguinarios como todos los seres que ocupan el poder político hoy en día en el mundo.
Mientras escribía escuchaba a Bethoveen, Mozart, Schoenberg y Verdi, los clásicos que Antragne acostumbraba escuchar y eso me permitía agregar a mi estado de ánimo un ritmo intenso que me acercaba a las tinieblas.
Mientras escribía escuchaba a Bethoveen, Mozart, Schoenberg y Verdi, los clásicos que Antragne acostumbraba escuchar y eso me permitía agregar a mi estado de ánimo un ritmo intenso que me acercaba a las tinieblas.
No
tardé mucho tiempo en pedir limpias chamánicas, pues, así como a Paul le
sucedía, empecé a sentir presencias en la noche, pero algo me hacía seguir con
el tema.
Reuní
mucho material aunque no todo el que quería, pues Fernando y Venancio, sin duda
por el cariño que me manifestaron una vez que nos hicimos amigos, me empezaron
a proteger de la tentación del mal, máxime que yo tenía 24 años y además me
veía mucho menor.
Tal
vez detectaron en mí ese gusto que me llevaría no menos que a la perdición y
decidieron alejar de mis ojos los libros de magia negra del siglo XV a los que
aspiraba para entender más el alma infrahumana de los personajes que
interpretaba Paul en su dibujos hechos en puntillismo.
No
obstante los personajes que interpretaba, cuyas espeluznantes acciones pueden
erizarnos como gatos, Antragne, al menos como me lo pintaron todos los
entrevistados, era un hombre que se comportaba como niño inocente
(particularidad de muchos grandes artistas) en busca de significado y eso me
llamaba mucho la atención.
Invitación al horror
Hurgar
en su vida es un pretexto formidable para iniciarse en otros mundos: el de la
pintura, el surrealismo, el de los sueños y la fantasía, en el de los vampiros,
los fantasmas y el diablo; en los clásicos y la literatura del siglo XIX, en la
historia del medioevo y del renacimiento, en la Francia ocupada por los nazis,
en la historia del México de los sesenta, en la paranoia, el voyeurismo, la
necrofilia, el sadismo, masoquismo y el resto de las perversiones que pueda
haber en los seres humanos de todos los tiempos y en todo lo que esto pueda
repercutir hasta la actualidad.
Dentro
de la estética de su obra, se encuentra un sinfín de símbolos, a los cuales se
les puede dar lectura de orden religioso, esotérico, filosófico y psicológico.
Será
por todo lo anterior, que sus amigos lo llamaban “El pintor maldito” y que lo
han guardado en su memoria con una sonrisa maléfica.
Ojalá les agrade la idea de leerlo. Por si les interesa, lo pueden bajar de Amazon y visitar la página de facebook "Crónica del delirio".
Me dará mucho gusto intercambiar puntos de vista y compartir con ustedes todo aquello que me hizo ir en busca de Paul Antragne.
Éste es el enlace por si les interesa.
http://www.amazon.com/Cr%C3%B3nica-del-delirio-reflejo-Antragne-ebook/dp/B00KSP58XG/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1405633234&sr=8-1&keywords=Cronica+del+delirio




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